No debería temer, sino lanzarse a la aventura, ensoñar deseos y nuevas metas, dejar atrás los anclajes y evolucionar hacia un futuro esperado.
Jorge Guillén
El corazón audaz
Emprende la conquista
De... ¿Nada es ya imposible?
Sobre una redondez
Como el grosor de un átomo ignorado
Rebulle en el silencio universal
La aventura terrestre.
No importa. Diminuto,
Alguien es eje aquí bajo la tarde,
Que es mía, de mi amor, de esta mirada
Tan fiel a lo inmediato así infinito.
Sin reverberación sobre las olas,
El mar me tiende el lomo
De una cabalgadura infatigable.
Esta luz -que me dora los relieves
De los montes, aquellas tapias blancas,
Esos follajes cerca de las peñas,
Del rumor marino-
Esta luz me propone las entradas
A inextinguibles minas.
